21enero
2021

El samaritano abusado y su cómplice, el abusador

Mártir, sacrificado, que siempre da y nunca recibe... quizás no sea tan víctima como parece

El eterno samaritano, el que  siempre está, siempre colabora, siempre da, el que llega temprano a ayudar y se va más tarde para ordenar, el que lava los platos siempre, el que siempre cede, el que siempre escucha, el que no pone límites al abusador, el que atrae y se engancha abusadores, parásitos, súcubos y arcontes...

¿Te suena?

El eterno samaritano se define a sí mismo como una persona buena, buena por sobre todas las cosas  y basa su autoestima en ese hecho, apoyado por sus acciones de entrega "incondicional".

Pues comencemos a desmontar, lo primero que quiero expresarte es que al haber sido yo exactamente así mismo por décadas, entiendo desde dentro a quién así se comporta... cuéntame tu si te parece o no...

La labor de dar

El eterno samaritano es un viaje emocional que atraviesa por varias fases, produciendo una  gama de  aprendizajes relacionados, que dependen del nivel  de profundidad en el que se viva cada fase.

Esa forma de ser es una estrategia de gestión emocional; como tienes mucha energía para dar, aprovechas y la usas como "cebo" para obtener otras emociones de las que crees que careces por tener un estima distorsionada de tí, probablemente baja, como ha sido mi caso. La persona siente en el fondo que no merece lo que necesita y que para ganarlo debe constantemente probarlo.

El eterno samaritano se define a través de lo que da y construye alrededor de sí un estilo de vida que le permite ponerse constantemente en el rol del proveedor, del eterno asistente, del por siempre leal, del que no jode, del que no pide.

El viaje del eterno samaritano es redefinir y revalorizar su "yo" y sus estrategias de gestión emocional luego de la decepción asociada a un eventual desbalance que comienza a resentir el "no recibir tanto como se da", de sentirse usado y no ser reconocido. Esta incomodidad le lleva por un camino de redefinición del Yo y su valor, que lo lleva a un perfeccionamiento de sus estrategias en búsqueda de balance emocional entre lo que se da y lo que se recibe.

Sin embargo este viaje no para ahí, cuando el eterno samaritano se descontrola, se convierte en atractor de personas que viven el viaje opuesto pero muy complementario:

El abusador

La dualidad Abusador - abusado

El E.S. descompensado, que es dominado por sus carencias, que no ha encontrado esas falencias en su estrategia y no ha superado los temas de auto estima,  tiende a atraer y engancharse con su némesis, el eterno parásito, el vampiro energético.

Ambos comienzan un viaje extremadamente intenso que les lleva a situaciones de emociones extremas que son oportunidad para evolucionar, renacer, replantearse y continuar... eventualmente. Algunos tardan 1 año  en un ciclo de éstos, otros 10, otros nunca lo superan.

El eterno samaritano usa las emociones negativas de auto compasión, martirización y victimización causadas por su abusador para establecer un patrón de realidad en el cual "el daño proviene del otro, la culpa es del otro", alejándolo del terrible escenario de enfrentar su dualidad, de aceptar su lado no bueno, de verse egoísta, como los demás; manteniéndose perennemente en su ilusión de la "buena persona"... y deteniendo su avance espiritual en el camino de descubrir y trabajar otros procesos mas viejos, dolorosos y profundos.

Este estilo de intercambio emocional puede llegar a ser adictivo y muy difícil de superar; porque es MUY cómodo.

"¿Cómo voy a ser yo el causante de mis males? no ves todo lo que te he dado? - dice el eterno samaritano.

"Tu me diste lo que quisiste, yo no te pedí nada" - Dice el abusador que le parasita (con odiosa razón).

El abusador sabe que el eterno samaritano es débil y por eso le confronta negativamente para debilitarlo más y permitirle seguir extrayendo energía emocional

Pero tu sabes en el fondo que no es pura generosidad y ya, emocionalmente no es sino otra es una estrategia de gestión emocional, igual que los demás. el eterno samaritano confunde el no pedir con el no esperar nada a cambio y se esconde en los detalles y las definiciones, generando un desbalance emocional  que termina en colapso, siempre.

Trasciende la dualidad abusador - abusado

Si bien las experiencias generadas en este estado son parte de tu camino;  así como el auto-hastío por el desbalance energético que generas en tu vida, cuando éstas palabras te hagan fuerte eco en tu cabeza, estarás listo para  aceptar tus verdades y reconocer en ese rol de abusado una postura cómoda que te estanca en una versión menos evolucionada de ti, que podrías trascender luego de superar esta dualidad:

  • Desconéctate de las programaciones familiares y sociales que te atan a una moral y un rol social determinado
  • Pierde el miedo a replantearte y aceptarte sin etiquetas
  • Hazte responsable por la verdadera motivación de tus acciones 
  • Supera el miedo a la evaluación social (Extrapoladas de papi y mami ) 
  • Evoluciona sus estrategias de intercambio emocional, aprende a dar y recibir de un  forma más fina, equitativa, elegante, digna
  • Desmonta la ilusión de la víctima, del que da y no recibe Hazte responsable por la creación de relaciones sanas

Qué aprender del abusador

Siendo muy objetivo, citando mi libro de  biología de sexto grado y sin intentar ofender, (pero disfrutando lo rico que es haberlo descubierto! ) yo les llamo parásitos porque se trata de quién establece contigo una relación en la que esa persona es quien recibe, a costas de tu deterioro, sabiéndolo o no (aunque en la mayoría de los casos, si que lo saben) ;

Antes de continuar, te invito a abandonar tu definición de lo que es bueno y es malo, adquiriendo una visión de eterno aprendiz que usa TODO lo que pasa para evolucionar, como una  super avanzada inteligencia artificial que se nutre de experiencias.

Ve esta experiencia fuera de ti, desde arriba; sal de tu dolor, tu cansancio y auto lástima para poder entender cuál es el viaje emocional detrás de esto, ve la moraleja y conviértela en una moneda emocional para tu enriquecimiento.

El parásito tiene mucho que enseñarte, en efecto tu viaje  fuera de  esa relación desbalanceada se nutrirá de ese aprendizaje, y es el  abusador el que te dará el impulso para despertar; lo hará llevándote al extremo, haciéndote colapsar y entonces te será mucho más fácil ; una persona colapsada que  siente que ha perdido todo, tiene menos a lo que aferrarse  y por ende tiene la oportunidad de ver las cosas más claramente.

El parásito, gordito de energía (en su mayoría tuya), tiene una valentía que tu no; por lo general al abusador le cuesta poco soltar lo que siente y al menos contigo, no tiene miedo.

Sea real o no ese "no tener miedo"  tu puedes usar esa valentía de la que careces en ese momento y sutilmente tomar esa energía, copiar el ímpetu, imitar sus pasos, aprender vicariamente...  en el momento de tu emancipación.

Cuando dejas al abusador definitivamente y le ves marchitarse, ofenderse, patalear y sufrir te das cuenta de muchas cosas:

  1. Ni esa persona ni tu estaban mal, era un proceso de aprendizaje, de entrenamiento.
  2. Su viaje NO es tu viaje, su alimentación emocional NO es tu responsabilidad, esa relación de co dependencia fue formada únicamente con el propósito de ser superada
  3. No hay culpables, por ende el rencor deberá desaparecer.

Una nueva versión de ti te espera luego de que superes la programación del "Eterno  samaritano"

English Spanish