31mayo
2021

La dimensión emocional

Lo que no te han contado sobre las emociones puede abrir la puerta a tu prosperidad

El efecto placebo, uno de los conceptos más retrógrados e inútiles de la medicina esconde una de las grandes verdades olvidadas acerca del ser humano, la importancia de la dimensión emocional.

 

5 Claves para entender la dimensión emocional

1 La emoción precede a TODO

Incluso la más conservadora de las referencias científicas te dirá que las emociones:

  1. Preceden a los pensamientos
  2. Alteran en gran medida tanto conductas como funciones del cuerpo
  3. Son el enlace entre cuerpo y mente
  4. Son el enlace entre lo consciente y lo inconsciente 

Fútilmente, muchos se refugian en excepciones y estadísticas difusas: 

"Bueno si, las emociones afectan algunas cosas más que otras, a algunas personas más que otras, algunos pensamientos más que otros; a mi, por ejemplo, no... Bueno, no siempre, tu me entiendes".

Producto de una educación emocional precaria, los mitos nos gobiernan:

  • Pensamos que la realidad es primordialmente física, luego intelectual y por último emocional, cuando es totalmente lo opuesto.
  • Confundimos las emociones con sus expresiones más dramáticas (llanto, algarabía, violencia, apego).
  • Confundimos lo emocional con lo irracional

Las emociones definen nuestra realidad

Nuestra vida está determinada por lo que más nos importa a cada quién; llamamos REALIDAD a esas ideas emocional e individualmente tan poderosas que son imposibles de rechazar. Más allá de los hechos, es nuestra conexión emocional con ciertos paradigmas lo que nos hace "casarnos con ellos" y entregarles la vida.

2 Van más allá de lo físico y lo social

La intensidad y poder de las emociones no dependen de la magnitud o duración de los hechos físicos con las que se relacionan. Un suceso breve o socialmente irrelevante puede desencadenar emociones muy potentes o duraderas y viceversa. 

3 Eres un ser socio-emocional

Lo que te define como humano es la cualidad social: necesitas relacionarte para obtener identidad, capacidad para comunicar y crear. 

A medida que creces, desarrollas una especie de "pirámide" emocional en las que las relaciones más impactantes ocurren durante nuestros primeros años y luego se van aligerando:

1° Madre, 2° Padre, 3° Hermanos y familiares cercanos 4° Familiares lejanos, 5° Amigos, 6° Compañeros, 7° Vecinos y 9° El resto de la gente

¿Qué determina el grado de relevancia de una relación? El impacto emocional relacionado con la misma. 

Las relaciones (y las emociones que éstas generan) son la base de tu realidad; entender esto ayudará a tu proceso de sanación del ego y comprensión de la naturaleza de tu ser.

4 La emoción define la intención

Tu realidad se presenta en forma de acciones. Toda acción es resultante de una intención.

No existe intención que no sea potenciada, desencadenada o guiada por una emoción.

5 Son lo que nos conecta

Si crías a un perro (o a cualquier otro animal) entre humanos, éste orinará, comerá y vivirá como perro. No importa cuán humanizados podamos forzarlos a ser, ellos se mantendrán en gran medida fieles a sus instintos, a su configuración inicial.

Tu no eres así. Si crías un humano entre perros, éste se desarrollará pensando que es un perro, orinará, comerá y ladrará como perro, incluso es posible que intente morderse la cola y conocerte oliéndote el trasero.

Tu capacidad de adaptación lo es todo, creas tu realidad a base de copiar, optimizar y resignificar inteligentemente retazos de comportamientos de otros.

Como una red neuronal.

En una dualidad donde los pensamientos representan lo eléctrico (masculino) y la emoción lo magnético (femenino) ambos dos se conjugan para crear los "impulsos" de una súper red de la cual somos solo nodos.

Cada nodo de la red tiene la capacidad de transmitir, generar y materializar impulsos.

Entenderte como parte de la gran red es un "upgrade" de tu consciencia: te confiere tanto el poder de alimentarte de ella como la responsabilidad de alimentarla y cuidarla.

6 Se Gestionan

Afectos, hobbies, posesiones, proyectos, estilo de vida (toda nuestra cultura) forman parte de un complejo sistema de gestión de estímulos generadores o producto de emociones

La mayoría de la gente habita en lo superficial: "sólo quiero fumar un cigarro, solo quiero comer un helado, solo quiero ver algo de tv, solo quiero conocer gente..." como que si la actividad fuera el fin per sé.

Y no es así, nunca.

Incluso lo más primordial como trabajo y vivienda están determinados por el cómo "te sientes" y el cómo te "quieres sentir".

Inviertes casi toda tu energía en generar, gestionar y optimizar los momentos en los que recibes o generas emociones, como si de alimento se tratara. 

La verdad es que éstas son la mera esencia de tu humanidad. 

Al ser un recurso gestionable, lo emocional es susceptible de diagnóstico, reparación y control; en otras palabras, tienes la potestad de modificar la emociones que te gobiernan y usarlas para tu bienestar.

El valor espiritual de las emociones

Por siglos hemos creido que las emociones son fenómenos salvajes, individuales y de poca relevancia cuando en realidad son la base de lo que nos define como humanos: Determinan nuestras ideas, decisiones acciones, sobre todo, la salud.

Las emociones son nuestra forma particular (y privilegiada) de interpretar los flujos de materia y energía creadora que se expresan en todo lo que existe: galaxias, sistemas solares, cuerpos celestes, elementos, minerales y otras formas de vida / consciencia. 

Lo que nos hace a los humanos distintos en este planeta es el potencial para una interpretación más avanzada de estos flujos, al punto de llegar a replicar (cual células madre) el acto creador (que, a falta de mejores palabras, llamamos amor).

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