21enero
2021

La prisa, autosaboteo nivel DIOS. Descubre por qué

Todos saben que estar apurado apesta, quizás no sabías lo peligroso que es; consejos para eliminar la prisa para siempre

Hace unos meses, en búsqueda de la emoción adecuada, comencé un análisis de las cosas que peor me hacían sentir.

Descubrí una grande: La Prisa (la urgencia, la corredera, el estrés y todo lo que sabes que eso conlleva).

Así que hice un experimento: "No importa cuan retrasado estuviere, me iba a obligar a actuar como no tuviera ninguna prisa".

Atención a estos 7 descubrimientos sobre la prisa. Entenderás por que  escribí un post sobre algo aparentemente tan obvio.

1 Es fácil pero necesario separar el hecho de estar retrasado (en una cita o proyecto) con el estado emocional de estar apurado".

2 La prisa es una forma retorcida de procrastinación proactiva: te permite "parecer ocupado" mientras te auto saboteas; luego puedes culpar al tiempo que no te alcanzó. Es una guarida perfecta en la que muchos viven por años.

No cambia nada;  si vas a llegar tarde, lo harás aunque te apures y si mediante el apuro logras acelerar, tus probabilidades de equivocarte o tener un accidente aumentan exponencialmente.

4 Es la mejor de las excusas (socialmente legitimada, sagrada) y la peor de las razones. 

5 Estar apurado es ser pobre; es baja calidad de vida.

6 Es una manera primitiva de expresar la angustia consecuencia de una pobre planificación.

7 La prisa no es un problema logístico, es un problema emocional, recurrente y profundo.

3 Pasos para erradicar el demonio de la prisa

Erradicar este demonio requiere coraje para diseccionar tu miedo y decidir sobre las actividades que realizas, que se solapan en tu agenda:

  1. Hacerla bien, sin excusas, sin miedo a perder o a sufrir por intentarlo y dedicarle el tiempo que se merece, sin miedo a dejar de lado otras cosas ó
  2. Mandarla a la mierda, sin miedo a quedar mal, a perder la oportunidad

Cuando te toca decidir te das cuenta de que es incómodo! Lo incómodo es en realidad doloroso.

Debajo de la prisa, un supuesto contratiempo cotidiano, se esconde el trabajo personal que siempre has debido hacer y que siempre pospones.

Entonces, mano a la obra

Paso 1 Encuentra en qué áreas funcionas así

No es en todo , no eres siempre así, hay áreas más obscuras que otras, descúbrelas. Encuentra los miedos que duermen debajo de tus autosabotajes y prisas recurrentes, conócelos, hazlos conscientes.

Paso 2: Decide rápido

Los percances son inevitables,  a veces no tendrás tiempo para hacer lo que tenías pensado hacer, seguir ese camino sin detenerte a decidir es volver a caer en el problema. 

El secreto es perder el miedo a renunciar a cosas, si no pudiste hacerlo, no importa. Sea lo que sea! Has la prueba.

Si eso a lo que renuncias es accesorio o postergable, no hay problema; si  era algo importante, el dolor de haberlo perdido se convertirá en tu mejor aliado al momento del paso 3:

Paso 3 Cambia tus hábitos

Tu sabes lo que tienes que hacer, como te dije, la prisa no es un problema logístico sino un programa de pobreza que arrastramos de generaciones pasadas, por tanto su solución es una decisión... lo demás es carpintería.

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